lunes, 11 de abril de 2016
Sobreviviendo al desempleo con su salud mental, una guía nada práctica
Alguna vez , platicando con uno de mis amigos, llegamos a la conclusión de que una de las habilidades que se necesitan para sobrevivir en estos tiempos locos, es la habilidad de poder sobrevivir el desempleo, y cabe señalar, no la enseñan en las universidades, lo que es irónico porque en la mayoría de los casos uno se gradúa para ser desempleado.
Y es que, si se ponen a pensarlo, aprender habilidades que nos permitan sobrevivir los tiempos en que no estamos empleados son necesarias, porque:
1) En algún momento u otro viviremos el desempleo.
2) Cuando estamos desempleados no sabemos cuánto tiempo vamos a pasar sin trabajo, lo que puede llevarnos a la locura.
Así, con estas ideas en mente, tenemos que tener un plan, ya sea para comenzar a buscar trabajo, para crear un negocio propio, o cuidar nuestros recursos. Pero sobre todo, tenemos que tener una estrategia que nos permita mantener la cordura.
La desesperación es el peor enemigo del desempleado, porque muchas veces nos impide tener una idea real de las cosas, es decir, hace que todo parezca peor de lo que realmente es. Esto nos hace perder la confianza, lo que hace que nos veamos ansiosos y desesperados, lo que hace más difícil que consigamos un nuevo trabajo. En pocas palabras, el desempleo es como pasar un buen rato sin pareja; no hay sexo, y mientras más tiempo pasemos sin él, más se nos va a notar.
Así que me atrevo a dar algunos consejos al respecto:
1) Mantenga la mente ocupada
Es bien importante que siempre estemos haciendo algo. No tener trabajo no quiere decir que estemos todo el día echados, viendo televisión y esperando que las cosas se resuelvan solas.
Hay que ponernos activos, dejar currículums, planear cosas, encontrar nuevos hobbys, de preferencia baratos, por ejemplo: la jardinería, que puede practicarse de forma ilegal en los parque de la ciudad, u organizar peleas clandestinas de puercoespines .
2) Mantenga a sus amigos cerca.
El desempleo lleva a la depresión, y esto nunca es bueno; el chiste es salir del hoyo, no meterse más en él. Los amigos son la mejor forma de poder mantenerse en contacto con el mundo, y sí, aunque no es lo más recomendable, siempre pueden prestarle a uno para una chela.
3) Busque un desorden obsesivo compulsivo.
Si no tiene uno, es buen momento para desarrollarlo, nada evita que pensemos en que no hay trabajo, como tener que prender y apagar la luz 35 veces.
4) Recorte gastos.
Vamos, siendo honestos, no es un buen momento para que compre ese yate al que le había echado el ojo, o adquirir el diamante Akbar Shah; mejor compre un bote de esos de pedales o una zirconia cúbica.
5) Evite pedir prestado
Porque si no los primeros cheques de su nuevo trabajo se le van a ir en pagar deudas.
6) Si es necesario guarde la cordura
No la pierda, mejor guárdela en un cajón, donde pueda encontrarla fácilmente en caso de que consiga trabajo.
En pocas palabras, no deje de hacer cosas, aunque no sean muy productivas que digamos. La ociosidad es el peor enemigo del desempleado, y para evitarla uno puede dedicarse todo el día a hacer ociosidades.
jueves, 7 de abril de 2016
Así es la vida y a la vuelta un vals
Todo, aunque en realidad no nos guste, cambia en algún momento u otro. Por ejemplo, esta semana mi estatus laboral cambio de: "empleado" a "desempleado", así no más, como quien no quiere la cosa.
Bueno no. La verdad es que es algo que ambas partes buscábamos, yo no aguantaba a mi jefe, y él, sobretodo él, no me aguantaba a mí.
El caso es que hemos cambiado la dinámica, él no me tiene que ver todos los días, y yo no tengo por qué hacerle ganar dinero. SI me preguntan es un ganar-ganar.
Bueno no. No es un ganar, porque la verdad es que me gusta lo que hago y creo que a él le gusta ganar dinero, solo que le gusta más que la gente le rinda pleitesía, más que el tener un negocio fructífero, y ahí es donde no opinábamos igual, porque como bien me ha dicho mi amiga Elizabeth, yo soy un rebeldito, y como bien me han dicho todos los que me conocen, esa es la fuente de mis problemas.
Y ¿qué le voy a hacer? La verdad es que me gusta ser un rebeldito, me gusta que las cosas sean justas, me gusta que me dejen hacer mi trabajo como mejor lo sé hacer, a fin de cuentas lo que importa es el resultado y que esté a tiempo ¿no?
No voy a cambiar en eso, tal vez en algunas otras cosas sí cambie, pero espero nunca hacerlo en el área donde defiendo mi trabajo y lo hago con dignidad. Si eso quiere decir que voy a estar desempleado y que voy a tener muchos problemas en el futuro porque no me dejo sobajar por nadie, pues ni modo.
Y otra vez aquí, no voy a negar que en estos momentos se siente un poco triste la cosa, pero la verdad es que también lo veo con optimismo, no solo porque vendrán nuevos proyectos, sino porque sé que las cosas están mal, pero pueden cambiarse, y si no pueden cambiarse, bueno, por lo menos uno puede cambiarse de lugar.
Bueno no. La verdad es que es algo que ambas partes buscábamos, yo no aguantaba a mi jefe, y él, sobretodo él, no me aguantaba a mí.
El caso es que hemos cambiado la dinámica, él no me tiene que ver todos los días, y yo no tengo por qué hacerle ganar dinero. SI me preguntan es un ganar-ganar.
Bueno no. No es un ganar, porque la verdad es que me gusta lo que hago y creo que a él le gusta ganar dinero, solo que le gusta más que la gente le rinda pleitesía, más que el tener un negocio fructífero, y ahí es donde no opinábamos igual, porque como bien me ha dicho mi amiga Elizabeth, yo soy un rebeldito, y como bien me han dicho todos los que me conocen, esa es la fuente de mis problemas.
Y ¿qué le voy a hacer? La verdad es que me gusta ser un rebeldito, me gusta que las cosas sean justas, me gusta que me dejen hacer mi trabajo como mejor lo sé hacer, a fin de cuentas lo que importa es el resultado y que esté a tiempo ¿no?
No voy a cambiar en eso, tal vez en algunas otras cosas sí cambie, pero espero nunca hacerlo en el área donde defiendo mi trabajo y lo hago con dignidad. Si eso quiere decir que voy a estar desempleado y que voy a tener muchos problemas en el futuro porque no me dejo sobajar por nadie, pues ni modo.
Y otra vez aquí, no voy a negar que en estos momentos se siente un poco triste la cosa, pero la verdad es que también lo veo con optimismo, no solo porque vendrán nuevos proyectos, sino porque sé que las cosas están mal, pero pueden cambiarse, y si no pueden cambiarse, bueno, por lo menos uno puede cambiarse de lugar.
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