Ha pasado ya mes y medio dese que renuncié a mi trabajo en la agencia, y ahora puedo decir, por encima de muchas cosas, que me siento más tranquilo y feliz. Pobre, pero tranquilo y feliz.
Es curioso, pero pocas veces vemos el daño que hace trabajar en un lugar tóxico, donde el acoso, la descalificación y la falta de visión de negocios, hacen la vida de quien ahí trabaja imposible.
Ahora no puedo decir que estoy en Jauja, de hecho me falta mucho para ello, pero me doy cuenta de que mi salud ya estaba mermando, y la verdad es que la agencia no me iba a pagar el médico, ni las cuentas de hospital si me ponía malo, a lo mucho me mandarían al seguro, y eso porque la ley les obliga a pagarlo. Siendo honesto, no creo que ni flores me fueran a mandar a la tumba.
Pero así son estas cosas, ahora a comenzar un nuevo reto, a buscar nuevas cosas que hace y a no achicopalarme, que todo irá saliendo con un poco de tesón y algo de suerte.
Hace unos días mandé mi currículum a cierta página que buscaba escritores, más por el gusto de escribir que por la necesidad de un trabajo. El caso es que rechazaron mi solicitud. No me pone triste, porque uno se va acostumbrando a los rechazos, pero hubiera estado padre.
En fin, el caso es no dejarse ir, seguir adelante y no perder la paciencia, que las cosas llegan, tarde que temprano, aunque espero que no tarden mucho.
jueves, 26 de mayo de 2016
lunes, 9 de mayo de 2016
De esos días sin empleo
Una de las cosas que pasan cuando uno deja la vida de asalariado y elige la vida del freelancer es que, de repente, uno cuenta con mucho tiempo libre.
Lo curioso de esto no es que haya tiempo libre, sino que uno se da cuenta de que siempre lo ha habido, aún cuando se trabaja en una oficina, es impresionante la cantidad de tiempo que perdemos; viendo el face, checando lo último que hay en youtube, escribiendo blogs, jugando solitario, etc.; sin embargo, en el momento en que nos hacemos freelancers todo lo anterior nos causa un poco de culpa, como el decir: "debería de estar haciendo algo en lugar de escribir este blog".
No sé bien de qué depende, quiero pensar que tiene que ver con el hecho de que somos nuestros propios jefes, eso y que el no hacer nada nos permite pensar más en qué va a pasar con nuestra economía, y nuestra vida, ahora que somos freelancers. Pero la verdad es que siempre hay tiempos muertos, seamos los dueños del negocio, o no.
Así, van pasando los días, con ese sentimiento de culpa que nos da el no hacer nada, aunque no haya nada que hacer.
Mejor tomarse las cosas con calma, esperar a que algo llegue, y cuando eso suceda, hacerlo bien y a la primera, aunque luego eso haga que tengamos aún más tiempo libre.
Lo curioso de esto no es que haya tiempo libre, sino que uno se da cuenta de que siempre lo ha habido, aún cuando se trabaja en una oficina, es impresionante la cantidad de tiempo que perdemos; viendo el face, checando lo último que hay en youtube, escribiendo blogs, jugando solitario, etc.; sin embargo, en el momento en que nos hacemos freelancers todo lo anterior nos causa un poco de culpa, como el decir: "debería de estar haciendo algo en lugar de escribir este blog".
No sé bien de qué depende, quiero pensar que tiene que ver con el hecho de que somos nuestros propios jefes, eso y que el no hacer nada nos permite pensar más en qué va a pasar con nuestra economía, y nuestra vida, ahora que somos freelancers. Pero la verdad es que siempre hay tiempos muertos, seamos los dueños del negocio, o no.
Así, van pasando los días, con ese sentimiento de culpa que nos da el no hacer nada, aunque no haya nada que hacer.
Mejor tomarse las cosas con calma, esperar a que algo llegue, y cuando eso suceda, hacerlo bien y a la primera, aunque luego eso haga que tengamos aún más tiempo libre.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)